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El Lambrusco y la cocina
El
Lambrusco DOC es
el acompañamiento ideal para los alimentos de la cocina
de Modena, famosa en Italia y en todo el mundo por sus platos
ricos, delicia de los ojos y el paladar: una cocina opulenta,
fastuosa, capaz de evocar todavía sensaciones de tiempos
perdidos, y al mismo tiempo genuina y casera. Papel feliz
el del Lambrusco DOC porque, exaltando el sabor, armoniza
magníficamente con estos platos, que con todo derecho
componen el menú más famoso de Italia, menú
completo, que abarca desde los entremeses al postre.
Recorriendo idealmente este menú, se puede iniciar
desde los entremeses: diversos embutidos, entre los cuales
se destacan el famoso jamón y la mortadela, pero también
el parmesano - "reggiano", merecidamente considerado
el rey de los quesos. Y luego los primeros platos, que incluyen
los ya míticos "tortellini" en caldo concentrado,
pero también todas las otras pastas rellenas, y los
macarrones "al pettine" (pasta al huevo estirada
a mano y surcada artesanalmente con un especial instrumento,
llamado precisamente pettine).
Se pasa luego a los segundos en donde son protagonistas todos
los tipos de cocidos, comenzando con el "zampone"
(brazuelo de cerdo embutido) y el "cotechino" (embuchado
de carne de cerdo) servidos con un acompañamiento de
lentejas y alubias.
Y para terminar los dulces: del rústico y casero "bensone",
a los más refinados "amaretti" de Modena
- una verdadera obra de arte de la pastelería - de
pasta blanda, obtenidos de una especial mezcla a base de almendras
dulces y amargas.
Y sobre tal triunfo de tantos y tan diferentes platos, un
sólo elemento común, un único señor:
el Lambrusco DOC, que en sus tres variedades acompaña,
sigue y exalta cada mínimo cambio de gusto, cada sutil
variación de los sabores y de la composición
de cada particular plato. Y así el Lambrusco
de Sorbara, por su nota aromática pronunciada,
la elevada acidez, la ligereza y la vivacidad, es el compañero
ideal de todas las pastas rellenas, así como del zampone.
El
Lambrusco
Grasparossa de Castelvetro con más cuerpo y más
intenso, se combina perfectamente con primeros bien condimentados
y del gusto marcado, como son los macarrones "al pettine"
con ragú de conejo o puntas de esparragos; tallarines
con setas, así como con todos los tipos de asados;
mientras el Lambrusco
Salamino de Santa Croce, por su particular fragancia,
sabor vinoso y buena disposición, es el acompañamiento
ideal de los entremeses a base de ensacados y queso parmesano,
de los tortellini en caldo, de las lasañas y de la
mayor parte de los segundos emilianos.
Pero confinar el Lambrusco DOC únicamente a los platos
de la gastronomía de Modena o genéricamente
a los de la cocina emiliana es demasiado reductivo: es limitarse
a constataciones obvias, cuando en cambio el Lambrusco DOC,
por su carácter genuino y exuberante, su vivacidad
y ligereza es protagonista ideal cada vez que se desee beber
ligero, porque es capaz de jugar en todo el campo, combinándose
magníficamente sea con los platos tradicionales que
con los de más reciente ideación.
Se diría que este "néctar" haya sido
besado en la frente por la fortuna: de hecho posee todos las
facetas positivas del vino sin cargarse de las facetas negativas;
fresco, perfumado, tónico, justamente tánico,
extremamente digerible porque es moderadamente alcohólico,
agradable sin ser nunca demasiado complicado, es un vino que
se bebe sin esfuerzo y sin problemas. Se gusta en condiciones
óptimas joven y no necesita de una particular coreografía
para ser apreciado. Seguramente intrigante, les aconsejamos
de probarlo también el las combinaciones gastronómicas
más inusuales.
Sin lugar a dudas el matrimonio más provocativo, pero
de resultados mejores y que anuncia las mejores proyecciones,
es el con el plato nacional por experiencia: la pizza. ¡El
vino más famoso de Italia puede permitirse con razón
su plato más famoso! Con el resultado de celebrar,
una unión verdaderamente feliz entre norte y sur. Con
pizzas elaboradas en presencia de múltiples ingredientes,
como en el caso de la pizza "quattro stagioni" (condimentada
con cuatro ingredientes: fondos de alcachofa, jamón,
setas y chorizo), o con la óptima pizza blanca con
tocino y ruca, nada es mejor del Lambrusco DOC, tinto, espumoso,
capaz de exaltar el sabor de cada componente y de restaurar
el paladar para gustar los platos sucesivos, ayudando al mismo
tiempo a la digestión.
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